1670 kilometros, 145 metros y 4 centimetros de la puerta de mi casa. Allá, en Pacheco, la casa Conti de José Hernandez me informa por Skype que la pascualina está lista. Sus comensales sonrien al contacto de una señal que me dibuja, en la lejania. Las caras que dejan ver los dientes. Saavedra 2345 tamb

ien se deja ver, se abre, y se ven 4 latires diferentes. Simultaneos. Unos acá, otros allá. Todos uno, cuanto amor que hay.
No hay comentarios:
Publicar un comentario