sábado, 2 de junio de 2012

Ouro Preto





 La casita de Toninho, nuestra por estos dias.
 Piazola
 La vista desde la terraza de casita
Praça Tiradentes

.Greve.


Pisada fuerte al pecho de la historia y de quien escribe en esta tecla de un ciber.
Pisadas fuertes que marcan a futuro.

miércoles, 16 de mayo de 2012

dicen que viajando;

Alguna vez soñé con el momento donde alguien te dé la mano y por no agarrarle el codo, te choques con su pecho en un inmenso abrazo de agradecimiento eterno. Hay gente como dije en algún momento te educa y te reformula como persona con la simpleza de una mano, sincera.
Quién nos hace desconfiar inconscientemente de ese que toda da sin pedir nada a cambio, pretendo justificarme cuando me espabilo ante retroceder un paso. Una de las cosas mas importantes de este capítulo de desaprender lo aprendido se puede llamar hermana de Solidaridad y prima de Humildad.
Pronto aparecerán la caras que personifican cosquilleos de felicidad...

y van...

 Fabio, Maria Teca y Rodrigo
de Petrolina, Pernambuco

 Andréa de Ituzaingo y João de São Paulo
Juntos, en su casita de Ouro Preto


 Roberto y Lucas, viviendo del arte en Ouro Preto.

y van...

lunes, 7 de mayo de 2012

De lluvia, en gotas saladas.

Huele a progreso. La Paulista devuelve a los ojos la misma imagen que una Yankee. Ese emporio de cemento, plástico y vidrio. Olor a carne seca. Pero al contacto con el Paulista orgulloso de si mismo y su vida, respira y sopla las mismas palabras de discriminación ignorante que me expulsaba de mi endom. Esa lucha nuestra de separarnos entre nosotros mismo, hermanos.
En el patio trasero de la ciudad, mentirosa en el primer contacto, mueren todos los días las victimas de la desesperanza. A metros de "crackolandia" mueren otros de hambre y en suplicios religiosos. Plazas llenas, lotadas de pedidos. Profetas roban la atención distrayendo la agresividad que sienten en piel.
Una ciudad gris cemento, y nubes.











"...Huele a shopping tu libertad, la televisión puede mas que la escuela..."



Carnaval de plástico.

 Muchos nos insistieron que Brasil estaba en el Carnaval. Bahia es lo que tienen que hacer, no se lo pueden perder nos decian viejos amigos con el sueño de llegar juntos. Le apuntamos. Llegamos al mas famoso del mundo, Rio de Janeiro. Poco dedo, tan poco que se tranformo en un "vamos en micro y que se vaya a la concha de su madre".




Bajamos directo en el Hotel, el que nos esperaba con habitaciones espaciosas y baños compartidos. Sumado a la atención del Bar 24hs, en el subsuelo transporte a todo el pais. La terminal rodoviaria se transformo en nuestra casa.
Copacabana, Ipanema, Lapa, Tijuca, Leblon, Santa Teresa, Centro.
Historias de encuentro y desencuentro. Los viajes del hombre que se encierra en una cabeza y se manifiesta en niño. Y un cambio radical. Un hermano que sufre a la distancia el poder de la misma, la distancia. Frenar la bomba con el pecho, bajarla a los pies. Amagar el primer apriete y pensar. Volver, y arrancar de vuelta. Momentos dificiles del viaje.































 Llorarle a medio mundo para poder entrar al Sambodromo. Con la entrada en la mano al fin, ya sin ganas, se revende. Transmutación de alegría carnavalesca por panza llena de papas fritas.

Capitulo 1

Mangueo de artesanato por la playa.

Capitulo 2
Venta de cervaza en los blocos.  

Capitulo 3
A la mierda la cerveza.
Resultado: Tranquilidad de paño.















Un travesti que me caga a trompadas. Un borracho que se nos tira ensima toda la noche a Bruno y a mi. Alegria nâo tem fin. Tres argentinas que se hicieron hermanas. Un carnaval que nos cacheteó la geta un poco.